El deporte es económicamente "sostenible", el modelo es el que falla

El deporte debe ser económicamente viable por si mismo, un sector que tiene tantos aspectos positivos no puede ser deficitario, es como si montas un puesto de agua en un manantial que existe en medio del desierto y el negocio no funciona, claramente, algo se está haciendo mal.

 

Los clubes, federaciones, asociaciones, empresas… son los gestores de ese manantial, cada deporte tienen un público que quiere beber de él, que necesita beber de él. Este número de personas es en unos casos más elevados que en otros pero todos los deportes tienen una demanda mínima que, continuando con el ejemplo del manantial, crece o disminuye en función de ciertos aspectos como la calidad del agua, el precio de la misma, la ubicación, el conocimiento del manantial, la demanda que puede satisfacer, la facilidad para acceder a él, el uso que se haga del agua, los servicios que tenga alrededor del manantial…

 

Para que el manantial funcione necesitas al menos a una persona que sea experto en agua y sepa mantener la calidad de la misma y definir el uso correcto de esta, otro que sepa gestionar el manantial y otro que sepa cómo dar a conocer  la existencia de ese manantial.

 

En el deporte pasa lo mismo, se necesita a un técnico que lo conozca a fondo, a un gestor que sepa organizarlo y a uno de marketing que sepa promocionarlo.

 

Una vez está definido el equipo hay que ponerse a trabajar, el experto debe analizar las características del agua y determinar en función de su dureza y del residuo qué tipo de público es el más adecuado para esta.

El gestor debe analizar los datos que tiene del agua, del terreno, los medios de los que disponen y tiene que crear una modelo que le permita ser sostenible en el tiempo .

El que se ocupa de dar a conocer el manantial debe coger toda esa información y debe diseñar una estrategia para que todos los posibles usuarios del manantial sepan, primero que existe, segundo, qué características tiene y por qué es buena ese agua y tercero y más importante, tiene que conseguir que vayan y la prueben ya que no hay mejor experiencia que beber agua de calidad en medio del desierto.

 

Cuando todo esto está funcionando hay que preocuparse de que la calidad del agua sea siempre la mejor posible, de que el modelo de gestión del agua y del manantial es el más adecuado y de que los usuarios del manantial están contentos con la calidad del agua y con el servicio del mismo.

 

El éxito depende de que esas personas trabajen en equipo y de que lo hagan teniendo en cuenta su finalidad.

 

A simple vista, la gestión de un manantial de agua en medio del desierto parece algo muy sencillo y muy lógico.

 

El deporte es como el agua, es una necesidad en nuestra sociedad hoy día, hay millones de personas que lo “necesitan” en su vida diaria, por tanto, si es tan sencillo y tan lógico ¿por qué tenemos tantas modalidades deportivas deficitarias, por qué tenemos tantas instalaciones deportivas deficitarias, tantos clubes, tantas federaciones… ?

 

No es porque algunas modalidades deportivas, algunas federaciones, algunas asociaciones, algunos clubes… sean deficitarios por sí mismos, es porque el modelo no está bien diseñado, no está bien planteado o no está bien aplicado.

 

Si al final de la temporada no hay suficiente agua y necesitamos traer camiones para rellenar el manantial todos los años, habrá que buscar otras fuentes naturales que lo rellenen o ajustar el gasto de la misma.

 

Si a los usuarios no les gusta nuestra agua, tendremos que comprobar si la calidad es buena o si se la estamos dando a las personas adecuadas.

 

Si no vienen personas al manantial habrá que invertir en darlo a conocer y si los que vienen no repiten habrá que mejorar el servicio o la experiencia de los usuarios cuando nos visitan.

 

Es posible que en un año de sequía tengamos que utilizar esos camiones para que el manantial siga funcionando o que haya que llevar algún camión con un tipo de agua que es muy escasa pero necesaria para poder dar de beber a aquellos con necesidades especiales pero solo en estos casos.

 

El deporte si es sostenible, solo hay que plantear modelos que también lo sean.